sábado, 20 de junio de 2026

Los comunicados que sí se publican: claves prácticas desde ambos lados de la mesa

Por Luis José Juarbe*

En las últimas semanas he recibido decenas de comunicados de prensa. Algunos bien estructurados. Otros, francamente, imposibles de publicar sin una cirugía mayor.

Y cuando digo imposibles, no hablo de falta de relevancia. Hablo de errores básicos que reducen dramáticamente las probabilidades de difusión, especialmente cuando el periodista tiene el deadline respirándole en la nuca.

Te comparto estas observaciones desde el otro lado del escritorio: el del editor de una publicación digital. Pero también desde la experiencia de haber trabajado como relacionista público. He estado en ambos lados de la mesa y esa doble perspectiva cambia por completo la manera en que se evalúa un comunicado.

La opinión no puede disfrazarse de noticia

Eso es básico y fue algo que aprendí de mi entonces profesor de redacción para relaciones públicas, Joseph Martínez Huarneck, APR. Uno de los errores más frecuentes es incluir valoraciones subjetivas fuera de las citas.

Cuando un comunicado describe a un cliente como “líder indiscutible” o “visionario excepcional”, o utiliza frases como “como parte del compromiso con el pueblo” en voz narrativa, sin atribución, pierde credibilidad de inmediato.

El arte del comunicado efectivo es la sutileza.

Si quieres posicionar a tu cliente como referente, hazlo mediante citas poderosas. Construye declaraciones estratégicas que aporten visión, datos o postura. El periodista necesita hechos. La percepción positiva se construye dentro de las comillas, no en la narración.

La diferencia es clara. Un texto que parece propaganda se descarta. Un texto que es noticia se trabaja y se publica.

Y aunque una pieza promocional pueda funcionar en el blog corporativo o en redes sociales, tampoco es recomendable abusar de ese enfoque. La credibilidad es un activo que se erosiona rápidamente.

El periodista está contra el reloj

Un buen relacionista no solo envía información. Envía soluciones.

Material mínimo indispensable:

  • Al menos una fotografía utilizable
  • Preferiblemente una imagen en formato horizontal
  • Video (opcional, pero estratégico)
  • Gráficas o datos complementarios, si aplican

Nada facilita más la publicación que un press kit completo. Si el periodista tiene que pedir fotos, solicitar calces o reclamar un dato que faltó, le estás complicando el trabajo. Y eso perjudica la cobertura.

El objetivo no es impresionar. Es facilitar.

Nombra tus archivos como si fueran titulares

Un archivo llamado IMG_6022.jpg es un pequeño sabotaje.

El nombre debe ser descriptivo:

Juan_Perez_Director_Ejecutivo_Conferencia_Salud_2026.jpg

Eso permite identificar de inmediato quién aparece y en qué contexto. Idealmente, el calce debe incluirse en el cuerpo del correo o en un documento adjunto.

Pequeños detalles que ahorran segundos.

Y los segundos importan.

Más resolución no siempre es mejor

Enviar imágenes en altísima resolución puede parecer ideal, pero en la práctica, muchas veces es un exceso innecesario.

Archivos demasiado pesados:

  • Ralentizan sistemas
  • Ocupan espacio innecesario en servidores
  • Obligan al medio a redimensionar la imagen

Cuando hay un deadline, dos minutos pueden marcar la diferencia entre publicar o dejar pasar la historia.

Un tamaño manejable y funcional para medios digitales suele ser de 1800 x 1200 píxeles en formato JPG.

Siempre conviene ofrecer dos versiones:

  • Una optimizada para web
  • Otra en alta resolución disponible bajo solicitud

Eso demuestra previsión y respeto al flujo de trabajo editorial.

El video ya no es un disparate en medios escritos

Hace años, enviar un VNR a un periódico era una pérdida de tiempo. Hoy no.

Vivimos en un ecosistema digital en el que los medios integran el video en portales, boletines y redes sociales. Un buen video puede ampliar significativamente el espacio que tu cliente recibe.

Recomendaciones básicas:

  • Resolución mínima HD
  • Formato MP4
  • Evitar .mov como única opción, por el peso del archivo
  • Entregar versión optimizada y versión de mayor calidad

El video vertical tiene su lugar, pero el estándar sigue siendo el horizontal. Si produces una versión vertical, ofrécela como alternativa adicional y revisa cuidadosamente que no se pierdan detalles críticos ni se tapen áreas importantes con logos o textos de las plataformas.

Estamos en una era multiformato. Eso amplía las oportunidades, pero también exige criterio.

El press kit digital ya no es una moda

Hace casi tres décadas comencé a trabajar en comunicaciones. Me tocó la transición de enviar una foto 8x10 con el calce pegado con tape a press kits en CD, y luego enviados por email o nube. Por mi experiencia en la producción audiovisual multimedios, fui de los primeros en apostar por press kits 100% digitales cuando todavía se insistía en formatos físicos.

Hoy no hay mensajeros ni cintas de video. Todo viaja por internet. Eso reduce costos, pero eleva el estándar. Lo digital exige organización, claridad y estrategia.

Un buen press kit debe incluir:

  • Comunicado limpio y editable (idealmente también en el cuerpo del email)
  • Fotografías correctamente identificadas
  • Video en formato universal
  • Datos adicionales que ayuden a contextualizar
  • Información de contacto clara y directa

No se trata de enviar más. Se trata de enviar mejor.

Entiende el objetivo real

El comunicado no es para el cliente. Es para el medio.

Si escribes para impresionar al cliente, probablemente no funcione. Si escribes para facilitar el trabajo editorial, las posibilidades de publicación aumentan considerablemente.

La pregunta clave es sencilla: ¿estás ayudando al periodista o promocionando sin una estrategia?

Cuando se logra ese balance, la cobertura fluye de manera natural y creíble.

Mi intención no es criticar, sino elevar el estándar. Cuando los comunicados mejoran, todos ganamos: el medio, el relacionista y el cliente.

Después de 29 años en producción audiovisual y cientos de proyectos trabajados como creador, editor y estratega de comunicación, puedo afirmar algo con certeza: la difusión no es suerte. Es técnica.

Y cuando la técnica se domina, la cobertura deja de ser una apuesta y se convierte en un resultado predecible.

Si alguna vez te has preguntado por qué algunos comunicados logran espacio de forma consistente mientras que otros pasan desapercibidos, la respuesta rara vez está en el “contacto”. Está en la estrategia.

Y la estrategia se puede diseñar.

* El autor es estratega en comunicación, escritor y productor audiovisual con más de 29 años de experiencia. Su trayectoria incluye trabajo en medios, relaciones públicas, producción cinematográfica y asesoría estratégica.


miércoles, 17 de diciembre de 2025

La isla viaja conmigo: Maribel Rodríguez y el arte de comunicar en lo global

Maribel Rodríguez

Hablar de Maribel Rodríguez es hablar de una carrera construida con estrategia, valentía y una profunda vocación por la comunicación. Desde Puerto Rico hasta Holanda, su trayectoria profesional es testimonio de cómo una base sólida en relaciones públicas puede proyectarse con éxito en escenarios globales sin perder identidad ni propósito.

Maribel cuenta con más de dos décadas de experiencia en comunicaciones corporativas, relaciones públicas y mercadeo, desarrolladas en sectores tan diversos como turismo, banca, servicios profesionales y empresas multinacionales B2B. Su carrera comenzó en Puerto Rico, donde ocupó roles clave en organizaciones como la Compañía de Turismo de Puerto Rico, EURO RSCG y Banco Popular, experiencias que cimentaron su capacidad estratégica y su versatilidad profesional.

Hace quince años, su carrera tomó un giro decisivo al trasladarse a Europa, específicamente a Holanda, donde continuó creciendo en entornos corporativos internacionales. Ha liderado funciones de comunicaciones globales en empresas como Bilfinger Tebodin, Shawcor e IMCD Group, hasta asumir su rol actual como Head of Internal and External Communications en Perfetti Van Melle, una compañía con presencia en más de 140 países.

Reconocida por su enfoque estratégico, su habilidad para conectar con audiencias diversas y su liderazgo colaborativo, Maribel se ha destacado en áreas como comunicaciones internas y externas, relaciones con medios, comunicación financiera y manejo de reputación. A lo largo de su trayectoria, ha demostrado que la comunicación efectiva no solo impulsa marcas y negocios, sino que también construye puentes entre culturas, equipos y visiones.

En esta quinta y última entrega de Relacionistas en la diáspora, conversamos con Maribel Rodríguez sobre su experiencia viviendo y trabajando fuera de Puerto Rico, los aprendizajes que la han acompañado en el camino y la manera en que mantiene viva su identidad boricua en un contexto profesional global.

¿En qué mercado o país trabajas actualmente y cuál es tu rol profesional?

Actualmente trabajo en Holanda, un país que con el tiempo se ha vuelto muy familiar para mí, aunque siempre haya pequeños detalles culturales que me recuerdan mis raíces. En octubre cumplí quince años aquí y ha sido un camino lleno de aprendizajes y crecimiento profesional. Desde que llegué tuve claro que quería continuar mi carrera en Comunicaciones y, poco a poco, fui encontrando oportunidades que me permitieron desarrollarme en distintas áreas del campo dentro de organizaciones internacionales.

Hoy formo parte del equipo de Comunicaciones de Perfetti Van Melle como Head of Internal and External Communications. Colaboro con colegas de muchas regiones para apoyar la estrategia global de comunicaciones de una empresa presente en más de 140 países. Es un rol dinámico y retante que me permite conectar culturas, perspectivas y formas de trabajar. Después de tantos años viviendo lejos de Puerto Rico, valoro profundamente la oportunidad de aportar mi experiencia en un entorno tan diverso y global.

¿Cómo fue el proceso de dar el salto de Puerto Rico a trabajar en el exterior?

Mi transición fue, literalmente, un salto al vacío. No vine buscando el trabajo de mis sueños. Vine a ver qué pasaba. Llegué con la mente abierta y el corazón temblando, dispuesta a experimentar, aunque no supiera cómo sería adaptarme. Nunca pensé que me acostumbraría a la cultura y muchísimo menos al idioma. Recuerdo mis primeras semanas intentando aprender neerlandés. Parecía, y todavía hay veces que parece, un trabalenguas eterno.

Los primeros años fueron muy retantes. La realidad es que no tienes acceso a muchas oportunidades si no cuentas con un permiso de trabajo o una residencia. Ese proceso por sí solo fue toda una novela que puso mi paciencia y mi resiliencia a prueba. Pero logré quedarme. Y una vez alcancé un poco de estabilidad, decidí que no iba a mirar atrás.

Con el tiempo comprendí que esta aventura que comenzó casi por curiosidad se transformó en una decisión que cambió por completo el rumbo de mi vida. Me sacó de mi zona cómoda, me obligó a crecer y me recordó que a veces los pasos que más asustan son los que más te acercan a quien realmente quieres ser.

¿Qué aprendizajes de tu experiencia en Puerto Rico consideras que han sido clave para tu éxito en tu carrera actual?

La formación académica en Puerto Rico es una joya que uno aprecia todavía más cuando vive fuera. Mis clases de redacción en Sagrado Corazón dejaron una huella enorme en mí. Esa insistencia en escribir con claridad, en cuidar la estructura y en elegir bien cada palabra se convirtió en parte de cómo pienso y cómo comunico.

Mis primeras experiencias laborales también fueron decisivas. Haber trabajado en sectores tan distintos, desde el público y el privado hasta el mundo corporativo y las agencias, me dio una versatilidad que luego fue esencial en mi carrera fuera de Puerto Rico. Mi tiempo en EURO RSCG fue una verdadera escuela acelerada. Trabajar en agencia significa moverte rápido, adaptarte sin miedo, cambiar de enfoque en cuestión de minutos y aprender a resolver con creatividad. Aunque en aquel momento era agotador, hoy reconozco que esa experiencia me preparó para manejar empresas multinacionales y equipos globales con la misma agilidad y claridad.

¿Qué diferencias principales encuentras entre ejercer las relaciones públicas en Puerto Rico y en el lugar donde trabajas hoy?

Trabajar en Europa ha sido una experiencia muy distinta que ejercer relaciones públicas en Puerto Rico. En la isla, el ecosistema mediático es más compacto y cercano. Con el tiempo vas conociendo los medios, las dinámicas y los ritmos de trabajo, lo que te permite crear relaciones de una forma más directa.

Aquí he aprendido que la sensibilidad intercultural es esencial. Estar rodeada de colegas de diferentes países te invita a escuchar con más intención, a ser más clara en los mensajes y a encontrar puntos comunes dentro de maneras distintas de comunicar. Más que una comparación, la diferencia principal está en la escala y en la complejidad de los mercados, lo que te obliga a elevar la estrategia y mantener una flexibilidad constante.

¿Qué recomendarías a otros relacionistas puertorriqueños que deseen abrirse paso en mercados internacionales?

Hoy existen muchas más posibilidades que cuando yo llegué a Holanda en el 2010. Por eso, mi consejo principal es trabajar la marca personal de manera consciente, auténtica y consistente. La gente conecta con quién tú eres y cómo te comunicas.

También es clave entender que las comunicaciones han evolucionado. Ya no se trata solo de manejar medios, sino de dominar herramientas digitales, contenido multiplataforma, reputación online y narrativa estratégica. Y la inteligencia artificial llegó para quedarse. No es una amenaza, es un recurso que puede hacerte más ágil y efectivo(a). Quienes se monten en esa ola temprano tendrán una ventaja verdaderamente brutal.

¿De qué manera mantienes presente tu identidad puertorriqueña en tu práctica profesional?

Yo soy puertorriqueña, aunque hubiese nacido en la luna. Mi chispa me acompaña a todas partes: mi humor, mi espontaneidad, mi forma de conectar. Jamás sacrificaría mi esencia por encajar. Adaptarse no significa perderse.

Europa es culturalmente más reservada, pero aun así siempre llevo conmigo lo mejor de Puerto Rico: el calor humano, la creatividad, la resiliencia y la alegría. Eso no se negocia.

domingo, 7 de diciembre de 2025

Juan Rafael Argüelles, APR: relacionista, líder y empresario

Hoy dedico la cuarta entrada de la serie Relacionistas en la diáspora al amigo y colega Juan Rafael Argüelles, APR, con quien coincidí como colega en la firma Comstat/Rowland. Con más de tres décadas de experiencia, "Rolly" ha construido una carrera sólida en relaciones públicas tanto en Puerto Rico como en mercados internacionales. 

Juan Rafael Argüelles
Graduado de la Universidad del Sagrado Corazón y acreditado por la Universal Accreditation Board, su trayectoria incluye liderar su agencia Publicis durante dos décadas, periodo en el que la firma se posicionó entre las principales del país y manejó marcas globales como McDonald’s, Nissan, Kellogg’s, Corona y Johnnie Walker Black. También ocupó roles clave en Lintas y Foote, Cone & Belding, donde fortaleció sus capacidades en planificación estratégica, manejo de crisis y medios.

Más allá de sus dotes profesionales, Argüelles se destaca por su don de gentes y por su compromiso con el desarrollo de la profesión en la isla. Fue presidente de la Asociación de Relacionistas de Puerto Rico en tres ocasiones, diector de su Comité de Ética y ganador del Premio Sixto Toro por la organización de la séptima edición del Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE) celebrado en San Juan en el 2016.

¿En qué mercado trabajas actualmente y cuál es tu rol?

Actualmente me desempeño como consultor de relaciones públicas en la ciudad de Savannah, en el estado de Georgia, en Estados Unidos. De igual manera soy propietario de un negocio de coctelería en el área histórica de la ciudad.

¿Cómo fue tu transición profesional al exterior?

A través de mis 30 años de carrera profesional, tuve la oportunidad de trabajar cuentas internacionales. Estas experiencias me permitieron desarrollar estrategias y alianzas con otros mercados. Al relocalizarme, esos aprendizajes me ayudaron a acoplarme a una nueva ciudad, crear grupos de interés y sentirme cómodo y feliz aun estando lejos de Puerto Rico.

¿Qué aprendizajes de Puerto Rico han sido clave para tu éxito actual?

Definitivamente el conocer el mercado y sus demográficos. Esta perspectiva te permite identificar necesidades, desarrollar un plan de acción y tener claro tu objetivo.

¿Qué diferencias encuentras entre ejercer en Puerto Rico y en tu mercado actual?

Aquí la segmentación cultural es mayor y la cantidad de medios también. Puerto Rico es más cerrado y fácil de monitorear. Además, hay que adaptarse a la ‘psiquis’ americana, que es distinta a la boricua. En Puerto Rico uno puede ser un ‘tiburón’, pero al llegar acá eres un pez en un océano. La educación, ética y perseverancia son esenciales para destacarse.

¿Qué aconsejas a relacionistas interesados en trabajar fuera?

Educarse sobre el mercado que desean trabajar y atemperarse a los diferentes métodos, plataformas de medición y dinámicas mediáticas.

¿Cómo mantienes presente tu identidad puertorriqueña?

Siempre digo con orgullo que soy puertorriqueño. En la barra incorporamos elementos de Puerto Rico en el menú y en los cocteles. En los proyectos que colaboro, trato de impartir experiencias anteriores que hacen el esfuerzo diferente y único.


domingo, 16 de noviembre de 2025

Minnette Vélez-Conty: estratega de comunicación en movimiento

Minnette Vélez
Minnette Vélez-Conty, M.A., es una estratega de comunicaciones y mercadeo con una trayectoria sólida en organizaciones de alcance global, incluyendo corporaciones Fortune 500 y entidades del sector sin fines de lucro. Tuvimos la oportunidad de compartir labores en la oficina de Burson-Marsteller en San Juan. 

Su carrera la ha llevado desde Puerto Rico hasta mercados en Estados Unidos y Latinoamérica, donde ha liderado equipos, manejado comunicaciones internas y externas, desarrollado estrategias de cambio organizacional y diseñado narrativas que elevan la reputación de las marcas que representa.

Con experiencia en sectores tan diversos como aviación, automotriz, educación superior, salud, manufactura y consumo, Minnette se distingue por su capacidad para conectar equipos, simplificar conceptos complejos y construir estructuras de comunicación desde cero. Su liderazgo empático y orientado a resultados, junto con su dominio del storytelling y del manejo de crisis, le han permitido brillar en momentos de transformación corporativa.

En sus roles más recientes —incluyendo posiciones directivas en la American Heart Association, Envoy Air (subsidiaria de American Airlines) y su nuevo puesto como Communications Manager en Saputo Inc.— Minnette continúa demostrando su compromiso con comunicar con claridad, fortalecer la cultura organizacional y amplificar historias que generan impacto. 

Esta reseña es la tercera parte de la serie Relacionistas en la diáspora, que destaca a profesionales puertorriqueños cuya experiencia trasciende fronteras y nutre el campo de las comunicaciones a escala global. 

¿En qué mercado o país trabajas actualmente y cuál es tu rol profesional?

Hace ocho años llegué al norte de Texas (DFW Metroplex), donde me desempeño como gerente de comunicaciones.

¿Cómo fue el proceso de dar el salto de Puerto Rico a trabajar en el exterior?

Mi transición ocurrió por una oportunidad de trabajo de mi esposo. Conseguí empleo como gerente de comunicaciones para una línea aérea, donde estuve cinco años. Luego quise explorar el mundo de las organizaciones sin fines de lucro, específicamente como gerente de mercadeo. Estuve ahí dos años y actualmente trabajo para una empresa manufacturera canadiense de productos lácteos.

¿Qué aprendizajes de tu experiencia en Puerto Rico consideras que han sido clave para tu éxito en tu carrera actual?

Toda experiencia brinda herramientas para asumir nuevos retos. La cultura de trabajo en Puerto Rico es muy distinta a la de Estados Unidos: en la isla es común tener múltiples responsabilidades bajo un mismo rol, mientras que aquí cada persona se especializa en un área. Ese estilo más versátil —junto con el dominio del español— ha sido un activo para las empresas con las que he trabajado. Además, haberme expuesto a distintas funciones me permite mantenerme al día con la tecnología y adoptar formas más eficientes de trabajo. También ha sido interesante trabajar con múltiples generaciones; es importante mantener una mentalidad de aprendizaje, evolucionar con las nuevas formas de trabajo y mantenerse relevante.

¿Qué diferencias principales encuentras entre ejercer las relaciones públicas en Puerto Rico y en el lugar donde trabajas hoy?

Puerto Rico es un mercado más pequeño, donde los contactos son cercanos y es común coincidir con las mismas personas. En Estados Unidos las conexiones están más dispersas. También existen diferencias culturales que impactan significativamente la forma de trabajar: en EE. UU. cada uno se concentra en su área, y es posible que no vuelvas a coincidir con los mismos contactos. Además, aspectos étnicos y sociales influyen en la comunicación. Completar un certificado de diversidad, equidad e inclusión en Cornell me ayudó a comprender la importancia del lenguaje y de cómo dirigirse apropiadamente a distintos públicos.

¿Qué recomendarías a otros relacionistas puertorriqueños que deseen abrirse paso en mercados internacionales?

Les recomendaría ampliar su red de contactos, formar parte de organizaciones profesionales o hacer trabajo voluntario alineado a sus intereses para establecer conexiones locales. Es un mercado grande y muy diluido. También es fundamental entender que la diversidad en Estados Unidos impacta la comunicación y las interacciones. Algo tan común para nosotros como saludar con un beso o un abrazo puede ser ofensivo o verse como una invasión al espacio personal. No basta con ser cortés y profesional: hay que observar el entorno hasta entender lo que es aceptado.

¿De qué manera mantienes presente tu identidad puertorriqueña en tu práctica profesional?

Muchas empresas aún valoran las celebraciones culturales. El Mes de la Hispanidad, por ejemplo, ofrece una plataforma para hablar de nuestras raíces. Siempre aprovecho estas oportunidades, porque todavía existe la percepción de que todo el que habla español viene de México, algo que se acentúa en Texas, donde la población mexicana es muy numerosa. Por eso es importante servir de embajadora a través de mi trabajo y demostrar que los puertorriqueños tenemos la educación, experiencia y talento para competir y exceder expectativas en el mundo laboral.


domingo, 2 de noviembre de 2025

Relacionistas en la diáspora: Rocío Rivera, APR

Esta es la segunda entrada de la serie Relacionistas en la diáspora, que destaca a comunicadores puertorriqueños que continúan proyectando su talento más allá de la isla, enriqueciendo la práctica global de las relaciones públicas con visión, ética y propósito.

Rocío Rivera, APR

Rocío Rivera, APR, JM, es una estratega de comunicaciones corporativas con más de dos décadas de experiencia en mercados que abarcan Estados Unidos, Europa, Medio Oriente, África y Asia-Pacífico. Actualmente se desempeña como directora de comunicaciones globales para el negocio de Project Development & Services de JLL, desde donde lidera estrategias integradas para fortalecer la reputación institucional y apoyar la gestión ejecutiva a nivel mundial. Antes de su rol en JLL, ocupó posiciones de liderazgo en Windstream y LexisNexis Risk Solutions, donde consolidó su experiencia en manejo de crisis, comunicación interna, relaciones con analistas y posicionamiento de marca.

Su carrera comenzó en Puerto Rico, donde trabajó para McDonald’s Caribe, Banco Popular y agencias como Euro RSCG y Comstat Rowland, forjando una sólida base en relaciones públicas, mercadeo y manejo reputacional. Graduada de Loyola University New Orleans y con una maestría en Derecho de Medios y Comunicaciones de Emory University School of Law, Rocío ha sido reconocida como PRSA Georgia Champion por su liderazgo en la profesión.

¿En qué mercado o país trabajas actualmente y cuál es tu rol profesional?
Trabajo en Atlanta, Georgia, Estados Unidos. Soy directora de Comunicaciones internas global para JLL (Jones Lang LaSalle), una empresa de bienes raíces comerciales. 

¿Cómo fue el proceso de dar el salto de Puerto Rico a trabajar en el exterior?
Dar el salto nunca es fácil, pero en el momento que sucedió era la mejor alternativa para mí. Hubo una reorganización en mi empresa donde se eliminó mi posición, así que tomé la decisión de buscar trabajo allá. Las lecciones que aprendí fue, tener un network de colegas que te ayuden, tener un sistema de soporte familiar que quiera dar el salto contigo, pero lo más importante: Tener la confianza de que tú puedes transferir tu experiencia a cualquier mercado y demostrarlo.  

¿Qué aprendizajes de tu experiencia en Puerto Rico consideras que han sido clave para tu éxito en tu carrera actual?
El ser latina y bilingüe me abrió las puertas en muchas partes. Haber trabajado con distintos clientes durante mis años de agencia ha sido clave para adaptarme a trabajar en las distintas industrias. 

¿Qué diferencias principales encuentras entre ejercer las relaciones públicas en Puerto Rico y en el lugar donde trabajas hoy?
Aquí las comunicaciones son más de categorías, no es solo comunicaciones externas e internas. Aquí las empresas subdividen las funciones de comunicaciones dependiendo de sus necesidades. He hecho trabajo como analyst relations, gerente de contenido, relaciones con los medios, etc. Esto es algo que en mis tiempos en Puerto Rico no existía.

Por otro lado, en términos de tácticas, todos somos iguales. Los comunicados, el contenido, el acercamiento a periodistas, etc. Es igual o parecido, lo que cambia es el reach, que es mucho más grande.

¿Qué recomendarías a otros relacionistas puertorriqueños que deseen abrirse paso en mercados internacionales?
Buscar oportunidades locales para trabajar estos mercados desde aquí, ya sea a nivel de agencia o corporativo, para comenzar. Nuestra profesión está evolucionando muy rápido, creando oportunidades buenas a nivel global o regional, como para quedarse en un mercado local. Hay que estar dispuesto a aprender de otros mercados, sus culturas, como se manejan los clientes en otros países y sobre todo, como comunicar para que tu mensaje llegue a tu audiencia. 

¿De qué manera mantienes presente tu identidad puertorriqueña en tu práctica profesional?
Donde quiera que me paro digo que soy de Puerto Rico. Ya sea una presentación, una reunión de cliente, en foros profesionales, donde sea, siempre me preguntan y lo digo a mucha honra.
Mucha gente nos conoce, pero hay otras áreas, especialmente en Estado unidos, donde no tienen idea. Está de todos nosotros educar a la gente de nuestro pedacito de paraíso en el Caribe. 

Gracias, Rocío, por aceptar mi invitación de participar en esta serie.
Te deseamos lo mejor en tu vida personal y profesional. 

domingo, 26 de octubre de 2025

Relacionistas en la diáspora: Julio Sainz de la Maza

Esta reseña forma parte de la serie “Relacionistas en la diáspora”, cuyo propósito es visibilizar a aquellos profesionales de las relaciones públicas que, llevando su experiencia fuera de Puerto Rico o siendo extranjeros con impacto en la isla, tejieron trayectorias significativas en el ámbito mundial de la comunicación. 

Julio Sainz de la Maza, relacionista de origen español nacido en Madrid el 22 de agosto de 1954, desarrolló una trayectoria destacada en Puerto Rico tras obtener su licenciatura en Información en la Universidad Complutense de Madrid.

Julio Sainz de la Maza
Julio Sainz de la Maza
Fue socio fundador de la firma De Mier, Sainz de la Maza & Cestero, donde desde 1999 lideró estrategias de comunicación y relaciones públicas. Además, ocupó la presidencia de la Asociación de Relacionistas Profesionales de Puerto Rico (ARPPR) en un momento clave de renovación de la organización, impulsando la primera convención y el certamen EXCEL

En 2016 recibió el galardón de Relacionista distinguido en reconocimiento a su contribución para profesionalizar las relaciones públicas en la isla. Hoy, ya retirado, sigue activo como mentor y referente en el campo, simbolizando la huella de profesionales que cruzaron fronteras para moldear su oficio en contextos distintos.

Entrevista a Julio Sainz de la Maza

¿En qué mercado o país trabajas actualmente y cuál es tu rol profesional?


Actualmente estoy retirado en España, pero mantengo dos clientes. En uno, con domicilio y actividad en Puerto Rico, trabajo como asesor de comunicaciones y prensa; en el segundo, con domicilio en España, me desempeño como coordinador de redes y contenido.

¿Cómo fue el proceso de dar el salto de Puerto Rico a trabajar en el exterior?

Muy fácil, porque deseaba retirarme en mi país de origen.

¿Qué aprendizajes de tu experiencia en Puerto Rico consideras que han sido clave para tu éxito en tu carrera actual?


Sin duda, puedo asegurar que en Puerto Rico estamos muy adelantados en términos de relaciones públicas.

¿Qué diferencias principales encuentras entre ejercer las relaciones públicas en Puerto Rico y en el lugar donde trabajas hoy?


El enfoque, me explico:
En Puerto Rico, las relaciones públicas en empresas medianas y grandes tienen un enfoque muy orientado a “necesito comunicar con mis públicos”; es un enfoque proactivo.
En España, todavía se trabaja con un enfoque más reactivo; es decir, “tengo que estar en redes para atraer clientes” o “la prensa me está cuestionando y tengo que responder o cerrar”.

¿Qué recomendarías a otros relacionistas puertorriqueños que deseen abrirse paso en mercados internacionales?


Que no se encierren en lo conocido; que escuchen, que observen, porque cada mercado es diferente: diferente enfoque, diferente visión, diferentes prejuicios.

¿De qué manera mantienes presente tu identidad puertorriqueña en tu práctica profesional?


Con la música, leyendo diariamente los tres diarios de Puerto Rico y participando en el chat de los “Relacionistas”.





domingo, 16 de marzo de 2025

55 años de historia y un nuevo rumbo: la visión de Marisa Vega para la ARPR

La colega Marisa Vega, APR, con una larga trayectoria como profesional de las relaciones públicas, asumió la presidencia de la Asociación de Relacionistas de Puerto Rico en octubre de 2024. Nos acercamos a ella para conocer qué le motivó aceptar este reto, cuáles son sus prioridades al frente de la organización y cómo ve el estado actual de las relaciones públicas en Puerto Rico. Compartimos aquí sus ideas y pensamientos. 

¿Qué te motivó a postularte para la presidencia de la Asociación de Relacionistas de Puerto Rico?

Todo tiene su momento y mi momento era este. Llevo más de 20 años en la ARPR, siempre activa en algún comité o en la Junta, pero nunca estuve vislumbrando la presidencia. Siempre pensaba que todavía no est
aba preparada para asumir esa gran responsabilidad, pero varios compañeros me convencieron. Entendí que estamos en un momento neurálgico para nuestra profesión y que si no lo hacía ahora, siempre me quedaría con la duda de lo que pude haber hecho y no hice; así que aquí estamos.

¿Cuáles son tus principales metas y objetivos para tu periodo de mandato?

Nuestra asociación cumple 55 años -que se dicen fácil- y creo que es un momento perfecto para mirarla de manera crítica, clara y de frente como solemos hacer con nuestros clientes. En nuestra profesión, en la sociedad, en nuestro país y en el mundo están ocurriendo una gran cantidad de cambios y debemos darle esa mirada justa y necesaria para que siga siendo vigente en el tiempo y respondiendo a los retos que enfrentamos. Uno de mis mayores intereses es darle una nueva y profunda mirada al reglamento. Muchas cosas han cambiado y debemos atemperarlo a la realidad actual. Además, también quiero seguir conectando con la idea del bienestar y el balance entre nuestra profesión y nuestra vida. 

Deseo que, como organización, seamos vocales en las situaciones sociales, que le demos a las cosas la mirada estratégica de la comunicación, que falta mucho en las discusiones en este país. Demasiada propaganda y opiniones y poco análisis real de las cosas. Analizar, no manipular o hacer propaganda. Muchas agendas y poca mirada crítica a los efectos de lo que se dice o se hace. Las situaciones deben evaluarse también desde la perspectiva del proceso de la comunicación y las relaciones públicas, midiendo así sus efectos en la opinión pública. 

¿Cómo ves la evolución de la profesión de las relaciones públicas en Puerto Rico en los próximos años?

Las relaciones públicas van evolucionando a pasos agigantados. Van cambiando los modos y las maneras de comunicar. Algo que siempre debemos tener presente y entiendo que ahí está la mayor aportación a la evolución de la profesión, es el aspecto estratégico y de planificación de la comunicación estableciendo lazos entre las organizaciones y sus públicos. Ver el cuadro completo, el macro. Ahora tenemos muchos escenarios y muchas veces se ve cada escenario fragmentado, pero hay que verlos dentro de un todo; hay que dar una mirada global a las cosas y considerando lo actual y lo que pudiese pasar. Ahí estará la fortaleza de nuestra profesión, en el elemento estratégico de la comunicación y la planificación.

¿Cuáles son los principales retos que enfrenta la industria de las relaciones públicas en la isla?

Todavía muchos la ven como la que se usa ‘para salir de un problema’. Piensan en las relaciones públicas sólo cuando tienen una crisis. Las relaciones públicas es muchísimo más. No se nos ve como el asesor en comunicación que debe estar en todo momento para dirigir la comunicación estratégica de la empresa. Y en muchas ocasiones nosotros somos los responsables de esto. Somos los responsables de la reputación de las empresas. Algunos han hecho de las relaciones públicas un método, algo estándar, algo táctico. No discuten objetivos y estrategias y ya están señalando tácticas. La fortaleza de las relaciones públicas es el pensamiento estratégico de la comunicación. Muchos se enfocan en dominar la tecnología, lo ven como un fin; sin embargo, lo más importante es el racional detrás del uso de ese medio. Se han comenzado a mirar las cosas a corto plazo, a enfocarse en lo presente, en el micro y no en el macro. Ahí es que estriba nuestra fortaleza como estrategas de la comunicación, en ver el todo, el macro y asesorar no sólo pensando en ahora, sino a futuro. 

¿Qué estrategias crees que se pueden implementar para abordar estos retos y fortalecer la profesión?

Varias. Primero, seguir inculcando en nosotros el elemento del bienestar en nuestras vidas, tanto profesional como personal. Para poder enfrentar todos los retos que tenemos en nuestra profesión debemos tener un buen balance de mente, cuerpo y espíritu. Muchos pensarán que estoy medio ‘tostá’, pero he aprendido que no podemos dar lo que no tenemos. Debemos estar bien nosotros para poder ayudar o trabajar con los demás. Es cuestión de prioridades. Nosotros primero en balance y luego todo lo demás. Esto nos lleva a que entendamos cuán importante es nuestra profesión y cuán beneficiosa es para las empresas, el bien común y la sociedad. 

Es importante trabajar con nuestra autoestima como profesionales de la comunicación. Tenemos que creernos lo que realmente somos -yo tengo muy claro el impacto de nuestra profesión y cuán importante es el trabajo del relacionista-. Y voy a poner un claro ejemplo ocurrido recientemente. Cuando Benito alborotó este país con el lanzamiento de DTMF, muchos alababan lo que se hacía, pero mencionaban otras disciplinas de comunicación, ¡hasta los mismos relacionistas!, cuando había muchísimas estrategias de relaciones públicas y nadie lo mencionó. ¿No somos nosotros capaces de reconocer lo que es relaciones públicas?, ¿no podemos pensar que un trabajo bien hecho sea de relaciones públicas? ¿Que sólo se mencionan las relaciones públicas cuando se habla de propaganda, manipulación o ‘limpiar caras e imágenes? Eso es lo que vemos, leemos y escuchamos; pero en este caso nadie comentó sobre todas las estrategias de comunicación y relaciones públicas utilizadas. Hubo un mix, y las relaciones públicas estuvieron allí.

Otra cosa es seguir fomentando la educación continuada. Debemos estar todo el tiempo actualizándonos, leyendo, buscando, comparando, analizando. Es nuestra responsabilidad como profesionales de la comunicación conocer diferentes puntos de vista, maneras de pensar, ver el espectro completo, estar en constante estudio. El estar en el salón de clases me da esa posibilidad de manera ininterrumpida porque tengo que estar un paso al frente. El mundo está en constante evolución y tenemos que estar al día, conocer, saber lo que pasa en el mundo y pensar creativamente en las cosas. Es imperativo seguir aprendiendo.

También debemos salir de la zona de confort, ser más vocales en las situaciones del país, educar sobre nuestra profesión para que realmente se entienda cuán importante es para los diferentes sectores de la sociedad. Debemos tener mayor presencia en todo; que se conozca y reconozca la valía del trabajo de relaciones públicas, del de verdad, no de personas que ‘hacen’ relaciones públicas pero no tienen ni idea de lo que es y sólo hacen propaganda o no responden efectivamente a lo que les ocurre a sus clientes. Esos son los que le han creado una mala fama a la profesión. No hacen relaciones públicas, pero los clasifican relacionistas públicos.

En los últimos años hemos visto la descolegiación compulsoria de los médicos,  trabajadores sociales, qúmicos, barberos y  peritos electricistas, entre otros grupos. Varios grupos abogan porque se amplíe esta tendencia. ¿Cuál es la posición de la ARPR ante la posible eliminación de la licencia de relacionistas.

Actualmente hay un proyecto de ley presentado para ‘reformar’ las licencias ocupacionales de Puerto Rico donde se incluye la derogación de la ley que establece la Junta Reglamentadora y la licencia de relacionista en Puerto Rico. En estos momentos estamos estudiando los posibles escenarios y acciones a tomar. En el proyecto se argumenta que la licencia tiene un impacto restrictivo en el mercado, pero es que no están mirando la comunicación desde la perspectiva correcta. Y es que no por yo saber escribir, soy escritora; ni por saber hacer bizcochos, soy repostera. Las personas piensan que comunicar es fácil y que lo puede hacer cualquiera. Comunicar, no es cualquier cosa. El mal manejo de la comunicación puede llevar a destruir personas e instituciones. La comunicación debe ser responsable, clara, transparente, ética y muchas cosas más que algunos se las saltan en la barda. 

El desarrollo estratégico de la comunicación requiere una gran responsabilidad y compromiso y eso es parte de lo que queremos fomentar desde la Asociación de Relacionistas de Puerto Rico. Si deseas ser relacionista prepárate, estudia, toma cursos. La licencia no restringe. El problema es cuando te encuentras que hay personas en puestos de comunicación que no tienen ni la educación, ni el conocimiento, ni la experiencia. De eso es que se trata. De eliminarse, que esperemos que no, la ARPR tomaría la batuta para seguir preparando a los relacionistas con cursos y certificaciones especializadas de manera que se perciba la diferencia entre el que sí y el que no.

¿Qué papel juegan la ética y la transparencia  para la profesión?

Todo. Son la base de nuestra profesión, como también la credibilidad, la confianza y la reputación, entre otras. Como ya mencionara, la comunicación requiere una gran responsabilidad y compromiso. Muchos dicen que es mejor pedir perdón, que pedir permiso, sin darse cuenta que con ello violentan los principios básicos de lo que debe ser una comunicación transparente y ética. Estirar la goma a conveniencia, no es lo correcto. Debemos trabajar siempre por el bien común, persuadiendo, no manipulando.  Hay que hacer las cosas correctamente. Mi mamá siempre decía que las cosas se hacían bien o no se hacían. Debemos pensar en el impacto que pueda tener en otros el nosotros no hacer las cosas correctamente; podemos perjudicar o dañar personas y hasta asesinar su reputación. No hay derecho. Tenemos que ser responsables y éticos. No pare más.

¿Qué consejo le darías a los nuevos profesionales que están ingresando al campo de las relaciones públicas?

Como siempre le digo a mis estudiantes, deben estar preparados académicamente, estudiar, buscar, analizar, ver el espectro completo. Las cosas no son blancas o negras porque hay muchos matices de gris entre ellos. El relacionista debe entender esto y trabajar para lograr la mejor visión de la situación. Deben buscar diferentes medios con diferentes visiones y puntos de vista para poder mirar las cosas desde todos los ángulos. No sé quede con uno solo. Lea de todo, analice y llegue a su conclusión. No repita como el papagayo. Hay que corroborar la información y buscar fuentes oficiales. Ahora cualquiera escribe cualquier cosa y dice que es un medio de comunicación y cuando se rasca un poquito es un medio de propaganda de algún partido. Esas cosas, se leen pero se filtran sabiendo cuál es su propósito, que para nada es informativo, sino propagandístico.

Algo sumamente importante es la redacción. Deben dominarla. El profesor de redacción, Dr. Luis López Nieves, nos decía: “Usted es lo que escribe”. Y para escribir bien, hay que leer mucho y variedad de publicaciones; desde las más académicas hasta las menos porque de todo se aprende. Si usted no redacta bien y no se entiende el mensaje, ¿cómo va a llevar la información o la idea de manera clara y entendible para el público?

También que busquen hacer práctica desde que están estudiando o si se decidieron por la profesión. De los libros se aprende, pero también de la práctica. No hay mejor manera de conocer la profesión que practicándola, pero para hacerlo de manera efectiva, búsquese un mentor y/o hacer práctica con alguna organización sin fines de lucro o en la misma universidad. 

Y para terminar, involúcrese en organizaciones relacionadas a la profesión, como la ARPR, por ejemplo. Participe en actividades, entable relaciones con profesionales del campo y busque colaborar con alguna causa. Eso, le ayudará mucho, le confirmará si esta es la profesión que desea ejercer y hará que sea conocido por los colegas relacionistas. 

Me resta decir que mientras más pasa en el tiempo más clara estoy de las bondades de esta profesión y de que tomé la decisión correcta cuando decidí estudiar relaciones públicas y ejercerlas. Con el pasar de los años sigo viendo la gran importancia de la profesión. También de la gran responsabilidad que tenemos como estrategas de la comunicación y el efecto de nuestro trabajo en la sociedad y, más que todo, siempre buscando el bien común.